27 ago. 2011

Desaparecer (juego blogger)

¿Quién no ha deseado desaparecer en algún momento? Un momento incomodo que nos empuja a escapar de él lo más lejos posible. Pero, aunque busquemos, no hay salida. Las puertas están cerradas, los caminos cortados, encerrados en nuestra propia incomodidad ¿Quien no pensó para sí mismo “tragame tierra!” desesperadamente cuando ya no podía más?
Igualmente, también quisimos que algo desaparezca. Cuando algún elemento nos genera dolor o malestar. Una persona, una palabra un objeto. Los mismos recuerdos de pasadas penurias que vuelven al presente y carcomen nuestros pensamientos.
Desaparecer es imposible. Simplemente tenemos que armarnos de coraje para afrontar esas cosas o situaciones que nos hieren y salir adelante lo mejor posible. No siempre ganaremos, es probable que perdamos más de una vez. Pero siempre, por más que duela en lo más profundo, hay que levantarse y continuar. Porque si nos quedamos ahí, tirados e indefensos, no cesara el dolor. Solo terminara cuando logremos hacer frente a eso que nos aqueja. Dejarlo de lado y continuar.

3 ago. 2011

Canciones (juego blogger)


Todo es expresable con una canción. Depende de cada uno de nosotros lograr decodificar esta para encontrar su verdadero significado que, a veces, está a la vista o muy dentro del entramado melódico. Hay canciones para todos los motivos y emociones. Canciones de alegría, tristeza, amor, desamor, resignación, esperanza y también protesta. Dependiendo de cómo nos sintamos, por el momento que estemos pasando siempre habrá una canción que nos acompañe. Hay una canción para cada momento de la vida. Para ahogar las penas, para festejar, para reír y llorar.
Tanto su letra como su música nos transfieren estos sentimientos que llegan a nosotros. Hay veces que no podemos interpretar su letra ya que esta en otros idiomas o simplemente esta codificada de una manera que por ahí no podemos “traducir”, pero igualmente la manera en que el intérprete la canta y su música la acompaña nos ayuda a entender más o menos de que va la cosa.
Inconscientemente uno escucha una canción, cuando tiene la oportunidad para elegirla, por una razón en particular. Depende de cómo nos encontremos y como queremos estar. Uno no elige canciones porque si, al tun tun. Nace de lo más profundo esa necesidad, por múltiples razones. Y cuando simplemente nos cruzamos con una canción no muy indicada, sonando en la radio, por la calle en algún local, pueden florecer emociones de lo más profundo. Esa melodía que suena puede hacernos recordar a alguien que no está más, a alguien que nos dejo o que no queremos que este y también puede alegrarnos el día, cambiando de tonalidad el mundo como lo vemos.
En fin, música hay de todo tipo y para todo tipo de persona. Y recuerden: no odies a la música, odia al que la escucha. La música no hizo nada en contra tuyo.