3 ago. 2011

Canciones (juego blogger)


Todo es expresable con una canción. Depende de cada uno de nosotros lograr decodificar esta para encontrar su verdadero significado que, a veces, está a la vista o muy dentro del entramado melódico. Hay canciones para todos los motivos y emociones. Canciones de alegría, tristeza, amor, desamor, resignación, esperanza y también protesta. Dependiendo de cómo nos sintamos, por el momento que estemos pasando siempre habrá una canción que nos acompañe. Hay una canción para cada momento de la vida. Para ahogar las penas, para festejar, para reír y llorar.
Tanto su letra como su música nos transfieren estos sentimientos que llegan a nosotros. Hay veces que no podemos interpretar su letra ya que esta en otros idiomas o simplemente esta codificada de una manera que por ahí no podemos “traducir”, pero igualmente la manera en que el intérprete la canta y su música la acompaña nos ayuda a entender más o menos de que va la cosa.
Inconscientemente uno escucha una canción, cuando tiene la oportunidad para elegirla, por una razón en particular. Depende de cómo nos encontremos y como queremos estar. Uno no elige canciones porque si, al tun tun. Nace de lo más profundo esa necesidad, por múltiples razones. Y cuando simplemente nos cruzamos con una canción no muy indicada, sonando en la radio, por la calle en algún local, pueden florecer emociones de lo más profundo. Esa melodía que suena puede hacernos recordar a alguien que no está más, a alguien que nos dejo o que no queremos que este y también puede alegrarnos el día, cambiando de tonalidad el mundo como lo vemos.
En fin, música hay de todo tipo y para todo tipo de persona. Y recuerden: no odies a la música, odia al que la escucha. La música no hizo nada en contra tuyo.

1 comentario:

Patty dijo...

¿Odia al que la escucha? No me ha pasado de escuchar música que me produzca ese tipo de sentimientos. ni siquiera con las canciones de cumbia/reggeton, de las cuales muchas personas están en contra. Si hay estilos que no me gustan o me aburren, pero nada más. Yo valoro las canciones porque nos acompañan en muchas situaciones. En tres minutos aproximadamente, pueden resumir algo importante (triste, alegre, doloroso) que te halla pasado y hacerte sentir comprendido y acompañado. Eso es genial y no deja de asombrarme.